Para que el Cristo de la Buena Muerte guíe sus palabras en el atril. Va para el Pregonero de Sevilla y para su hijo también pregonero_de_Sevilla...

Muerte plácida, serena, callada,
Ejemplo de paciencia y de ventura.
Tu cuerpo inerte, de tanta dulzura,
Hace que el alma esté vivificada…
Ante el final, clavado en tu mirada,
El que espera el momento en que la altura
Llame a su alma, a su mente, a su cordura
Contempla su vida glorificada…
Y si tu muerte anuncia la partida
Contigo el fin del tiempo se convierte
En principio de dicha indefinida…
Es como dormir…y cuando despierte
Sea un dulce sueño esa nueva vida
Y tan buena como lo fue tu muerte.
1 comentario:
Muchas gracias, Esther.
Espero que Él no se olvide de nosotros en estos días y que el Domingo de Pasión todo salga como Sevilla merece.
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